STOP al terrorismo

#CharlieHedbo, #Bataclan, #París, #Bruxelles, #Istambul, #Nice, #Würzburg, #Saint-Étiennne-du-Rouvray... Son los últimos ataques terroristas cometidos por el ISIS en Europa. Hace bastante tiempo que nos han declarado la guerra, no hay otra. Y hasta que no aceptemos que estamos en guerra, porque el ISIS así lo ha decidido, ellos seguirán matando e hiriendo a los nuestros. SI, a los nuestros, porque nosotros somos los infieles, esos a los que ellos han decidido declarar la guerra. 

Ojalá entraran en razones y nos respetaran. Ojalá pudieramos seguir viviendo de acuerdo a nuestras costumbres. Ojalá. Pero no parece que la vía del diálogo sirva con esta gente. No admiten nada que no sea "su verdad". Son intolerantes y pretenden que todos seamos como ellos, y punto. Y por mucho que nos solidaricemos y pongamos en todas las redes sociales "JE SUIS -lo que sea-", a ellos les importa un soberano comino. Es más, creo que se parten de risa con nuestra débil actitud frente a las carnicerías que están cometiendo con los nuestros. Y SI, en esta guerra que nos han declarado unilateralmente se trata de decidir entre ellos o nosotros. De qué lado se quiere estar. Como todo en la vida, al final hay que tomar decisiones y para mi esta es muy simple. Estoy con los míos.

Bin Laden dijo que "occidente pasará frío y terror". De momento frío no hemos pasado pero el terror ya se empieza a sentir a todos los niveles. (El otro día en Bruselas un joven estudiante de doctorado que estaba midiendo las ondas y radiaciones, casi lo fríen a tiros porque llevaba un abrigo largo). Lo vemos y padecemos en los aeropuertos, en las estaciones del AVE, en los eventos deportivos, en los conciertos. Nos están obligando a vivir con menos libertades de las que estábamos acostumbrados. Es el precio que hay que pagar y, por lo visto, este terror viene para quedarse. Así está el panorama.

Pero existe otro terrorismo, otra especie de guerra subterfugia, que también va dejando muertos entre los nuestros con muchísimo dolor, pero sin sangre. Un terrorismo inodoro, incoloro, insipido, silencioso, opaco, pero igual de letal. Ese terrorismo que se sirve del poder para amedrentar a los suyos propios con frases como: "recuerda que tienes un hijo", "cállate y te verás recompensado", "mira hacia otro lado", "o estás con nosotros o te sacaremos lo que sea, tanto nos da", etc, etc, etc... Es el terrorismo de estado. Es el terrorismo del que nadie osa a hablar y el que lo hace se expone a que su vida, de repente, se vuelva más y más complicada. Es el terrorismo empleado en otros tristes tiempos, el terrorismo de las dictaduras, el terrorismo de la razón de la fuerza.

El neo terrorismo 5.0 se basa en las mayorías parlamentarias. Desde esas mayorías hacen y deshacen a pleno capricho de sus patéticos acólitos. Desde de esas absurdas atalayas de poder disponen de hasta de la vida de todos sus conciudadanos. Cuando han ganado las elecciones, aunque sea por apenas una docena de votos, no dudan en proclamar que esa docena de votos bien valen verdaderamente un proyecto y que aunque sea su última batalla, sería bonito vivirla juntos. Esa batalla se la podría haber evitado. Nos la podría haber evitado a todos. Y ante esa batalla, que por descontado nosotros no hemos declarado, y una vez aceptada, debo insistir que mi decisión ha sido, es y será, una vez más, la de estar con los míos.

Si el primer terrorismo me asquea, lo del segundo no creo que haya bastantes adjetivos descalificativos para definirlo. 

Por último declarar mi pleno convencimiento de que París, Bruselas, Estambul, Niza, Wüzburg, Saint-Étiennne-du-Rouvray, en definitiva todas nuestras costumbres y nuestra manera de vivir, sobrevivirán a todos esos fanáticos que, desde la más absoluta locura y confusión, están atentado contra ellas.

 

Intenten ser felices.

 

 

 

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