Las comparaciones nunca son odiosas. Simplemente ayudan a clarificar las ideas a los que nos negamos a "comulgar" con las ruedas de molino que nuestros gobernantes pretenden que lo hagamos. Y si las comparaciones se pueden comprobar con "imágenes", ya se sabe aquello de que una imagen vale más que mil palabras, mejor que mejor.
Veamos en imágenes distintas comparaciones de Andorra con otros países similares:
ANDORRA vs MÓNACO


ANDORRA vs LUXEMBURGO


ANDORRA vs LIECHTENSTEIN


ANDORRA vs SINGAPUR


ANDORRA vs HONG KONG


Podría haber puesto más imágenes, pero entiendo que ya hay más que suficiente. En dichas imágenes podemos observar cómo un país minúsculo, en extensión, casi triplica nuestro PIB, y tiene ya vacunada a más de la mitad de su población. (Pero "els millors" son los nuestros. Bueno, al menos es de lo que ellos hacen gala).

También podemos observar cómo otro país, con cinco veces más superficie que la nuestra, multiplica por casi ¡¡23!! su PIB respecto al nuestro. (Pero "els millors" son los nuestros. Bueno, al menos es de lo que ellos hacen gala).

Mientras la ignorancia, la nuestra, siga de "fiesta", no tendremos ningún futuro. No podemos continuar permitiendo que TODOS ellos sigan afirmando alegremente que "som els millors", porque con unas pocas imágenes se les desmonta su absurda, ridícula y vergonzosa ensoñación. Y no, no es un tema de ideología política; es un tema de incompetencia total. (Puede que ya sea hora de que el pueblo soberano empiece a llamar a las cosas por su nombre).

Decía en mi artículo del 4 de diciembre de 2020, titulado "Oportunidad, oportunismo y orportunistas", y cito textualmente, que "Una nueva "oportunidad" perdida para Andorra. Y van... Las estaciones de Andorra que fueron las que en realidad confinaron el peís el pasado mes de marzo, y encabezadas por el único empresario privado que se juega su propio capital, seguramente van a perder cualquier "compensación" por parte de la UE por el "oportunismo" de nuestros dirigentes y, sobre todo, por los "oportunistas" de turno, que vieron la "oportunidad" de hacerse de oro al oír campanas de que en muchos países de nuestro entorno no se iban a abrir sus estaciones de esquí. ¿Cómo se creen que nos deben de estar considerando ahora mismo los jerifaltes de la UE? Y es que pretender seguir jugando "a la puta y a la Ramoneta" hace años que debería estar hasta prohibido por La Constitución". (Fin de la cita).

Ahora que se cierran las estaciones de esquí, me encantaría saber realmente las perdidas reales que han sufrido ésta (no)temporada. ¡¡Las reales!! Y si digo lo que digo es porque conozco perfectamente cuál es el coste de mantener abierta una estación durante una temporada. Y sabiendo eso, es muy fácil saber cuál es el punto de equlibrio, el punto muerto, o el umbral de rentabilidad de la inversión.

Más de un año después del primer confinamiento, nuestros excelsos gobernantes siguen sin solucionar ninguna de las crisis que el Coronavirus nos ha traído: la sanitaria, la económica, la social y la mental. ¿"Quo Vadis Andorra"?







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