De olvidos significativos a empezar a repartir medallas

El pasado lunes el Ministre de Sanitat reconoció en su comparecencia que en Andorra "hi ha transmissió comunitària generalitzada". (El pasado lunes).

 

 

Ayer su homólogo español reconoció en su comparecencia que en España "hay transmisión comunitaria generalizada" y que "la segunda ola en España y Europa no es una amenaza, es una realidad". (Ayer jueves). 

 

 

Les pongo un ejemplo que creo que puede ser aclaratorio sobre cómo parece ser que toda ésta gente tomen sus decisiones: imaginen un coche al que en julio se le enciende la "luz de reserva de combustible". Y el conductor, sin hacer caso a la advertencia, sigue conduciendo durante agosto, septiembre y octubre..., hasta que al final el vehículo se acaba parando; lo más triste de todo es que mientras ha estado conduciendo, ha pasado por infinidad de gasolineras en las que podría haber entrado a repostar. Pero hasta que el vehículo no se ha parado, él no ha hecho caso. Seguramente, además de que se le podría multar por no haber repostado, habrá fastidiado la bomba de inyección y los inyectores. La broma le va a salir demasiado cara al conductor. Y lo más paradójico de todo es que Andorra es, entre otras muchas cosas, un peís en el que hay muchísimas gasolineras. En el caso de ésta maldita crisis del Coronavirus, el coste es muchísimo más caro, e irreparable, porque estamos hablando de vidas humanas. De ciudadanos. ¿A quién hay que dar las medallas? 

 

 

Ayer Pedro Sánchez Pérez-Castejón ofreció a Pablo Casado Blanco paralizar su reforma del Poder Judicial, olvidando que Bruxelles le ha exigido que su gobierno ha de despolitizar de una vez para siempre la Justicia en España. ¿A quién hay que dar las medallas?

 

 

Y el colmo de todos los colmos fue que ayer mismo, Xavier Espot Zamora, se permitió el lujo de decir que "Andorra haurà d’evolucionar partint del que històricament ha tingut. “Continuaren sent un país de botiguers, d’hotelers i de banquers”, però també s’ha d’apostar per altres sectors com el biotecnològic, la indústria lleugera o les criptomonedes". Olvidó que en Andorra, y según cómo te apellides, no se puede ser "botiguero", no se puede ser "hotelero" y no se puede ser "banquero". (Desconozco si finalmente lo llegarán a incluir en La Constitución o no). Y que en ésa misma Andorra, y también según cómo te apellides, se consiente "asesorar" en cualquier cosa u otra, se disculpa pasados manchados en sangre, se nombra cuidador de las gallinas al zorro, se toleran "adjudicaciones", cuando menos poco éticas, se permiten los giros a la izquierda en carreteras generales, se construyen rotondas "ad hoc", se hace llegar las pistas hasta las habitaciones de "ciertos hoteleros" y "el que faci falta". ¿A quién hay que dar las medallas?

 

 

Durante las próximas semanas se van a batir TODOS los récords diarios de fallecidos y, algunos, aún se seguirán preguntando el por qué. Y puede que hasta sea probable que esos mismos algunos culpen a los que no se les permite ser ni "botigueros", ni "hoteleros", ni "banqueros" porque para esos mismos algunos han sido, son, y serán forever and ever los más malos del mundo mundial. Y para que no haya ninguna duda, simplemente les digo a esos algunos que a los que no se les permite ser ni "botigueros", ni "hoteleros", ni "banqueros", ¡¡NO!! son los que están tomando todas las decisiones de los que en realidad son los que no les dejan ser ni "botigueros", ni "hoteleros", ni "banqueros". ¿A quién hay que dar las medallas?

 

 

Don Mario Fortino Alfonso Moreno Reyes dijo en una ocasión: "estamos peor, pero antes estamos mejor. Porque antes estábamos bien, pero era mentira, no como ahora que estamos mal, pero es verdad".

¡¡Pues eso!!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Intenten ser felices.