10 de enero de 2022, la fecha que nos devolverá a la realidad

¡¡Ya se han salvado las fiestas navideñas!!

 

 

Volvemos a la realidad...

 

 

¿Cuántos contagiados hay en realidad en el país? ¿En qué grado de tensión se encuentra en realidad la atención primaria? ¿Cuántos contagiados hay en realidad ingresados en el hospital? ¿Cuántos de estos ingresados hay en realidad en la UCI?

 

 

Les ruego que se hagan un par de preguntas, gracias:

 - La primera es ¿si acaso el virus, que actúa con una precisión cuasi matemática, ergo es del todo predecible y previsible, ha cambiado de forma de actuar?, insisto en lo de que actúa de una manera predecible y previsible, y

 - la segunda es ¿si en todo éste lapso de tiempo no ha habido nadie de los que nos gobiernan, capaz de predecir y prever desde los meses de noviembre y diciembre del año que acabamos de finiquitar, lo que iba a pasar a finales de las fiestas navideñas?

 

 

¿A quién o a quiénes les puede sorprender todo lo que se nos ha vuelto a venir encima, por sexta vez? ¡¡Por sexta vez!!

 

 

Estamos de acuerdo en que todos los seres humanos somos imperfectos, casi por definición, y que todos nos equivocamos, yo el primero, a lo largo y ancho de nuestra vida. Pero la pregunta que cualquiera puede hacerse es ¿por qué las equivocaciones de unos, normalmente los que formamos parte del pueblo soberano, tienen consecuencias civiles y penales, y las equivocaciones de otros, normalmente los que forman parte del poder, y sus círculos más próximos, no tienen ninguna consecuencia ni civil, ni penal para ellos?

 

 

Leo que muchos sanitarios del País Vasco están hartos de la gestión de la pandemia del coronavirus que está haciendo el Ejecutivo de PNV y PSE. Y aumentan sobremanera su nivel de crítica. Tanto es así que todos los sindicatos de Osakidetza, el servicio vasco de salud, van a manifestarse el próximo 23 de enero e incluso amagan ya con ponerse en huelga si sus condiciones de trabajo no cambian. (Vean link aquí). La gente, en general, está cansada de los palos de ciego, que parece haber sido el método utilizado por nuestras autoridades a lo largo de la pandemia. Y los que han estado, o están, o estarán, en primera línea frente al virus, en particular, están más que sobrepasados, porque hace días que han perdido cualquier mínima esperanza que aún les quedase en sus mentes.

 

 

Y será el día 10 de enero, todavía hay que salvar el puente de Reyes, el día que volveremos a la realidad. A ésa realidad a la que el pueblo alemán, a su entonces máxima autoridad no le tembló el pulso de advertir a su pueblo, desde el primer día de pandemia, que según las previsiones de su equipo de colaboradores, hasta que no se infectase el 70% de la población no se llegaría a la "inmunidad de rebaño", tal y como así puede que sea en realidad. Y mientras, en los países con "dirigentes diferentes" a la de los alemanes, nos han estado llenando las orejas con mensajes tipo "ya hemos doblado la curva", "hemos vencido al virus", "la nueva ola apenas nos afectará", "si acaso un par de casos o tres, como máximo", "país COVID-FREE", y otros por el estilo... Y mientras en Alemania se ha instaurado una especie de política del silencio, apenas se ha vuelto a hablar del tema, porque han estado muy ocupados buscando soluciones, en otros países se ha hablado hasta la saciedad...

 

 

Nunca dejen de soñar, a pesar de la época que nos está tocando vivir y de los dirigentes que estamos padeciendo, porque el día que se deja de soñar es el primer día que se deja de vivir. Y mal que les pese a muchos, la vida ha sido, es, y será, maravillosa. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Intenten ser felices.