A/a Emmanuel Jean-Michel Frédéric Macron Noguès

A/a Emmanuel Jean-Michel Frédéric Macron Noguès

Palais de l'Élysée, 55 rue du Faubourg-Saint-Honoré

75008 Paris

 

Copríncipe Macron,

Antes de nada, agradecerle su infinita buena voluntad y su más que demostrada paciencia al desatender su país, que buenos pollos tiene, para venir a visitar el nuestro. Y permita que le diga también que hace muy bien en venir solo porque todas estas arpías que corren por aquí, que las hay, y muchas más de las que se pueda uno imaginar, de ésas de a 150€ las mechas, no iban a desaprovechar la ocasión de poner a caer de un burro a su Brigitte Marie-Claude Trogneux Pujol.

 

 

Aprovechando su visita a Andorra de la próxima semana le querría pedir encarecidamente que nos suspenda de manera cautelar la soberanía que hemos más que demostrado no haber sabido aprovechar, y mucho menos merecer, y que nos declare un protectorado de su país, que nos nombre un prefecto o cualquier tipo autoridad que usted tenga a bien considerar. (No hace ninguna falta que fuera tan corrupto como le Commissaire Louis Renault de Casablanca. De corromperlo ya se encargarán les suspects habituels). 

 

 

Cuentan que otro Copríncipe de Andorra, como usted, pero de la otra parte, un día mostraba su gran preocupación ante la posibilidad de que Andorra tuviera una Constitución y no pudo reprimir expresar en voz alta su pensamiento: "No podemos dejar Andorra en manos de los andorranos". ("E se non è vero, è ben trovato"). Y qué razón llevaba el buen hombre porque desde aquel no tan lejano 2 de febrero de 1993 el tarannà andorrà, sobre todo el de algunos de ellos, ha ido emergiendo desde el más profundo de los abismos hasta llegar al total colapso en el que se encuentra actualmente el país. Desde aquel no tan lejano 2 de febrero de 1993 hemos asistido, y padecido, como el amiguismo, el favoritismo, la predilección, la privanza, el favor, el privilegio, el enchufe, el nepotismo se ha apoderado de todas y cada una de las instituciones del Sistema andorrano, puede que a esto se refieran algunos con lo de les nostres especificitats, habiendo conseguido que hoy en día todo éste despropósito supino se ha convertido en la gran marca andorrana. La tiranía, el absolutismo, la dictadura, la oligarquía, la teocracia, la cleptocracia, la patocracia, la oclocracia, la tecnocracia ya forman parte de nuestra cotidianidad. ¡¡Qué pena!!

 

 

Usted que tiene el inmenso honor de presidir el país de la Liberté, Egalité, Fraternité, o al menos así lo proclamaba en su propaganda, ha de saber que en Andorra hay muy poca Liberté, mucha menos Egalité y la poca Fraternité que pueda haber está reservada única y exclusivamente para los de la cuchipandi que se han apoderado del poder. Esos mismos a los que usted va a poder saludar, al resto no les está permitido, y que con total seguridad le van a intentar ofrecer su más glamourosa sonrisa. 

 

 

Y ya que va a volver a encontrarse con su contrario, la otra mitad del Coprincipado, le pediría que intentasen entrar en el fondo de cuestiones tales como ¿por qué un país como Andorra, tan enormemente pequeño, 468 km2 y poco más de 70.000 habitantes, que en el tema del censo por lo visto tampoco hay nadie que se ponga de acuerdo, es necesaria tanta Administración, y tantas Administraciones? ¿Acaso es normal que hayan ocho administraciones, la central más las de las siete parroquias? ¿Acaso es normal que hayan tantos Ministros, tantos Consellers, tantos Secretarios de Estado, tantos Directores de cualquier cosa u otras, tantos Subdirectores de cualquier cosa u otras, Cargos de Confianza, siete Cònsols Mayores, siete Cònsols Menores, Secretariados en todos los Comús, Consellers de Comú, tantos Directores de cualquier cosa u otras en todos los Comús, tantos Subdirectores de cualquier cosa u otras en todos los Comús, tantos Embajadores, un Tribunal Supremo, un Tribunal Constitucional, un Tribunal de Corts, un Tribunal de Comptes, un UIFAND, un AFA, un AREB, una Radio y Televisión Pública, tanta y tanta gente en Protocolo, tantos y tantos Caps de Comunicació, etc, etc, etc?

 

 

Usted que es un hombre más que preparado y sobre todo un gran hombre de estado les debería explicar a todos estos que se han apoderado del poder en Andorra que de tanto y tanto xupar de la mamella de la vaca, ya no queda leche, ni mamella, ni tampoco vaca. Y que todo lo que en su día, en la época, fue esplendor en Andorra, se lo han cargado en un abrir y cerrar de ojos. Y que haciéndose el andorrano, lo temps ja ho arreglarà tot, ya no se puede ir a ninguna parte. Que en algunas partes del mundo se sigue ascendiendo a velocidad de vértigo, mientras que aquí se ha involucionado a la misma velocidad dirigiéndonos otra vez más a la época feudal, en la que unos pocos hacían lo que les salía de los meros pelotarios con el resto de sus coetáneos. 

Antes de aquel no tan lejano 2 de febrero de 1993 la policía se cuidaba muy mucho de abusar de nadie porque había unos Vegueres a los que había que rendir cuenta. Lo mismo pasaba en la Batllia. Tengo la más absoluta convicción que la Justicia era mucho más justa entonces. Que en la época había una verdadera separación de poderes y no como ahora que aunque en la teoría nos la quieran vender como tal, en realidad no existe. Y que para a todos aquellos que no son, o no forman parte de la cuchipandi, hay otra Justicia mucho menos justa que para los primeros. 

 

 

Andorra hace años que sufre, que padeceAndorra hace años que languidece. Andorra hace años que agoniza. Andorra hace años que expira. Andorra hace años que perece. Andorra hace años que se extingue. Andorra hace años que termina, se acaba, finaliza. Y lo que está más que nítido es que todos aquellos que han formado parte del problema jamás podrán formar parte de la solución.

 

 

Copríncipe Macron, disfrute de su corta estancia en Andorra y, si puede, pegue un golpe encima de la mesa a ver si los que andarán merodeándole espabilan de una maldita vez, cosa más que improbable pero por intentarlo que no quede. Y sobre todo recuerde las enormes y sabias palabras de la gran pintora Maria Gurwik - Górska, más conocida como Tamara de Lempicka:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Intenten ser felices.