I + D + I Trabajadores por debajo del umbral de la pobreza

Todos estos que se han apoderado del poder desde hace días han conseguido lo sublime; trabajadores por debajo del umbral de la pobreza y futuros jubilados que se convertirán en "homelessness" cuando lleguen a la edad de jubilación. Efectivamente, y según un reciente estudio de "Rental Husing for an Ageing Population", vean link aquí, revela que unos 630.000 members of so-called ‘Generation Rent’ are facing an “inevitable catastrophe” of homelessness when they retire, according to the first government inquiry into what will happen to millennials in the UK who have been unable to get on the housing ladder as they age. Y eso sólo en UK... 

Y si eso es lo que les espera en el futuro, el presente no deja de ser menos alentador para muchos trabajadores. La semana pasada, por ejemplo, Facebook presentó sus resultados del primer semestre que arrojaban unas ganancias de 5.045 millones de dólares, mas o menos la mitad de los 10.093 millones de dólares que presentaron el año pasado. (También es cierto que si no fuera por las importantes sanciones con que los reguladores han multado a la compañía, y que ésta ya preveía, unos 5.000 millones de dólares que ya habían apartado en sus cuentas, el resultado de los beneficios habría sido el mismo).  

 

 

Facebook éste año ha caído hasta la séptima posición entre las mejores empresas para trabajar, según Glassdoor, con una nota de 4'5 sobre 5. (Vean link aquí). Seguramente los debates políticos en los que se ha visto inmersa la empresa y las distintas sanciones de diversos reguladores, entre otras cuestiones, la han hecho caer varios puestos. Pero muchos de los trabajadores que trabajan para Facebook, como muchísimos otros trabajadores de muchísimas empresas de todo el mundo mundial, tienen también otros problemas. Y uno de esos problemas no es otro que el de la vivienda. Y para muestra, un par de botones; Nate Percastre gana 23 dólares a la hora (20,6 euros) en San Francisco trabajando como cocinero en la cafetería de la oficina de Facebook. ¡¡Eso son 3.296 euros al mes!! En casi cualquier lugar de Estados Unidos ese salario sería suficiente para comer, tener un lugar donde vivir, seguro médico y dinero para los costes básicos de la vida. Pero en San Francisco, donde el alquiler promedio de los apartamentos de una habitación es de 3.700 dólares al mes (¡¡3.317 euros!!), Percastre, a sus 43 años, se ha tenido que buscar otros dos trabajos para sobrevivir.

 

 

 

Nate vive fuera de la ciudad, donde los alquileres son más baratos, y está en una lista de espera para una vivienda más asequible. Sin embargo, más del 60% de su sueldo se va al propietario de su vivienda. Por si fuera poco, le acaban de subir el alquiler. "Es tan absurda la crisis que estamos atravesando", asegura. "No podemos aceptar que una empresa quiera pagar lo mismo que en otras ciudades. Esto es San Francisco. El coste de vida es demasiado alto. Alguien que trabaja 40 horas a la semana no debería vivir por debajo del umbral de la pobreza", denuncia. Percastre participó la semana pasada de una protesta organizada por los trabajadores de cafetería de Facebook, después de meses de pedir salarios más altos y una jornada menor a FlagShip Facility Services, la empresa subcontratada por la red social para ocuparse de la comida.

 

 

Delfina Ramírez, de 24 años, trabaja todos los días como cocinera entre las seis de la mañana y las dos y media de la tarde. Después conduce un Uber, otras cinco o seis horas, y los fines de semana trabaja en un catering de fiestas y eventos. Es madre soltera de una niña de cinco años y, aunque está cansada, alega que no tiene opción. Alquila un apartamento de dos dormitorios en Daly City, y a su vez subarrienda una de las habitaciones, lo que reduce a 2.200 dólares sus gastos de vivienda. Aún así, representa gran parte de su sueldo. "No tengo tiempo para cuidar de mi hija", explica. "Ella me pregunta: 'Mamá, ¿por qué trabajas tanto?' Le digo que tengo que hacerlo, tengo que pagar el alquiler, tengo que pagar el coche, tengo que pagar la escuela, tengo que pagar el teléfono… y después gasto 118 dólares por semana solo en transporte", expone. 

 

 

La angustia, el abatimiento, el desaliento, el desánimo, la desesperanza y el pesimismo se han apoderado de los más débiles. Para ellos, tirar la toalla es lo más fácil. Es entendible que un joven de 25 años lleva desde los 13 años escuchando la palabra crisis. Hace 12 años que en su cabeza resuenan las palabras recorte, desempleo, trabajo precario, sueldos vergonzosos, etc. Y tirar la toalla nunca puede ser la mejor opción. La vida es maravillosa y de peores situaciones se ha salido. La lucha no se puede abandonar nunca. 

Acabar con los precios abusivos de los alquileres es fácil. Sólo hay que ponerse a ello. Nuestro cercano Portugal, con su Programa de Arrendamento Acessível (PAA), vean link aquí, lo ha solucionado. En él se establecen los precios mínimos y máximos de los alquileres, según las 6 zonas en que han dividido el país, y se establece, según las rentas brutas recibidas anualmente, por ejemplo, que solo podrá entrar en el programa si la renta bruta anual no supera los 35.000 euros. Si son dos personas, su renta bruta no podrá ser superior a 45.000 euros anuales. También ofrece ventajas de tipo fiscal a todos aquellos caseros que quieran sumarse a la iniciativa y de reducciones en el IMI, el IBI en España, aunque esa decisión la tienen que tomar los diferentes ayuntamientos de Portugal.  

 

 

Puede que si todos estos que se han apoderado del poder se hicieran menos selfies y dedicaran todo su esfuerzo y trabajo en ofrecer más ayuda y más protección a los que más lo necesitan, el pueblo empezaría a cambiar la pésima opinión que tienen de ellos. Puede...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Intenten ser felices.