Economia

Testigo de cargo prefabricado (1)

Pedro Alba

Hombre de negocios especializado en el sector financiero, estoy más cerca de la jubilación que de la plena vida activa. Ello no quita que tenga opinión y, por encima de todo, que sea un inocente observador de aquello que me rodea. Después de muchos años andando por Andorra, ahora busco la comodidad en otras latitudes.

Hablamos del encarcelamiento en Andorra del ex-empleado uruguayo de BPA Andrés Norberto Sanguinetti.

Debemos, para empezar, remitirnos a explicar qué es la delación premiada: arreglo lícito en algunos países de Sudamérica y en España, pero no en Andorra, entre el acusado y el juez o el fiscal por el que si el acusado delata a alguien de interés para la causa o para el juez o fiscal, puede ser liberado e incluso absuelto.

Aquí entra en escena el abogado brasileño-español (tiene doble nacionalidad) Rodrigo Tacla Durán, que negoció con la justicia brasileña, que lo acusaba de delito de blanqueo de capitales y corrupción por estar implicado en los pagos por corrupción a políticos por parte de la empresa Odebrecht (ODE).

Dicha negociación fracasó dado que Tacla Durán tuvo miedo de que aunque en Brasil fuera absuelto de todos los cargos, en otros países (en los que la delación premiada de Brasil no tendría efecto) donde había operado para el departamento de operaciones estructuradas de ODE, sí pudiera estar imputado, procesado y encarcelado al confesar en Brasil las ilegalidades que cometió.

A la vista del fracaso en las negociaciones de la delación premiada, debía proseguir el trámite judicial en  Brasil, lo que hubiera comportado su detención. Huyó a Estados Unidos para sustraerse de la acción de la justicia brasileña, desde donde posteriormente viajó a España. Ante ésta huida, Brasil activó una alerta roja de Interpol para su búsqueda, captura y extradición a Brasil para ser juzgado por el caso ‘Lava Jato’.

Hábilmente utilizó tretas para sortear a la policía española en el aeropuerto de llegada a España, pero más tarde fue detenido en Madrid en noviembre de 2016. Declaró ante la justicia española el 13 de febrero del pasado año y cuatro meses más tarde (15-6-2017) la Audiencia nacional española acordó su extradición a Brasil.

Hasta aquí, todo es coherente.

Rodrigo Tacla Durán, advocat hispano-brasiler.| ARXIU

 

El mismo día que la Audiencia nacional española acuerda su extradición a Brasil, Rodrigo Tacla es interrogado en Madrid. Pero por la juez y el fiscal general de Andorra. En esa declaración, Tacla realiza unas acusaciones que concuerdan con precisión matemática con las necesidades de Andorra para culpar a BPA de todos los males que la ‘Notice’ del FinCEN causó al país a raíz de la ‘especial’ intervención que el Govern hizo de BPA para solucionar la crisis provocada (al menos parcialmente) por la mediación de España ante el Tesoro americano para que fuera acusada y derribada (véase declaración del comandante de la Guardia Civil Española, Basilio Luis Sánchez Portillo en la Audiencia Nacional Española, que acudió al FinCEN a hacer el pedido indicado en enero de 2014).

Ese día, el 15 de junio del 2017 en que la Audiencia Nacional Española decidió extraditar a Tacla Durán a Brasil, Andorra consiguió llevarse una declaración inculpatoria clara contra BPA y sus empleados, especialmente contra Andrés Norberto Sanguinetti, que cuadraba exactamente con sus pretensiones procesales.

Ese  mismo día, ‘Diari d’Andorra’ se encargó de forma expresa de comunicar a la población andorrana que Tacla Durán había declarado y que había señalado a Andrés Norberto Sanguinetti como pieza clave contra BPA. Pero claro, si Tacla Durán fuese extraditado a Brasil, procesado y muy probablemente encarcelado, su inculpación contra BPA y sus responsables quedaría muy descafeinada y desacreditada.

Curiosamente, un mes más tarde, el día 25 de julio, la Audiencia nacional española corrige su propio criterio y decide no extraditar a Tacla Durán, dejándolo en libertad provisional en España. Esto, evidentemente, beneficia y de qué forma, la declaración inculpatoria de Tacla contra BPA.

Tres días más tarde, la empresa Odebrecht publica que Tacla Durán nunca fue empleado suyo ni había trabajado para la empresa, como éste había declarado. Ese mismo día (28-7-17), el periódico español ‘El País’ inició su retahíla de artículos “de investigación” firmados por José Maria Irujo y Joaquín Gil en los que iba publicando copias comentadas de las actas secretas del Comité de Prevención de Blanqueo de Capitales de BPA que formaban parte del sumario de la causa instruida en Andorra contra BPA.

Estas actas secretas fueron entregadas a ‘El País’ por el propio Tacla Durán, que según declara el mismo, las obtuvo de Sanguinetti. Esto es imposible, dado que las actas del departamento de prevención de blanqueo de BPA son secretas y no están a disposición de ningún empleado del banco. Sanguinetti no estaba inculpado en la causa judicial 8000081/2015, que es la denominada causa general, por lo que no tenía acceso al sumario, ni por ende a las actas citadas.

Evidentemente, si Tacla Durán se las facilitó a ‘El País’ como declara, las debió obtener de alguien que tuviera acceso al sumario de la causa judicial 8000081/2015 en Andorra contra BPA, donde sí figuran. Obviamente, ningún procesado (ni Sanguinetti que no está imputado ni procesado en esa causa, ni ningún otro) facilitaría a alguien como Tacla dicha información, pues a la vista de su posicionamiento, sería sin duda usada en su contra. Luego, descartados los procesados o sus abogados, y visto que ningún empleado tenía dichas actas, concluyan ustedes mismos.

Seguirá…